No se puede encontrar ninguna disciplina, arte, oficio, trabajo, deporte o actividad humana alguna donde la experiencia no juegue un papel crucial; la agilmática no es la excepción.
Un atleta por medio de la repetición constante, frecuente y permanente mantiene y eleva su nivel, su capacidad y su rendimiento. En el oficio de la carpintería es muy fácil reconocer las diferencias en el trabajo de un experto con el de un aprendiz; los cortes del primero sobre la madera son seguros, precisos y realizados con la confianza que solo el haberlo repetido incontables veces puede traer. El resultado final es también inconfundible.
En Agilmática la experiencia se obtiene de manera formal a través de las retrospectivas, éstas son un instrumento diseñado particularmente para nutrir el proceso de desarrollo de software de las experiencias recientes. Ésta simple ceremonia formaliza el proceso de aprender de la experiencia para beneficio de todo el equipo - programadores, diseñadores y clientes por igual - que participan en el desarrollo del producto.
En Scrum se define formalmente e incluso se obliga la ceremonia de retrospectiva con el firme propósito de hacer que todo el equipo aprenda de sus experiencias, buenas y malas, y que aprenda como resolver los problemas que enfrenta y evite volver a repetirlos. En Scrum la práctica obliga el aprendizaje y la experiencia mediante el ritual de contestar tres preguntas por cada miembro del equipo al final de cada sprint:
- ¿Que hicimos bien?
- ¿Que hicimos mal?
- ¿Que no hemos hecho que pudiéramos empezar a hacer para mejorar?
XP define que en la planeación de la iteración semanal se dedique formalmente un espacio de tiempo para revisar la semana de trabajo que acaba de concluir con el fin de reflexionar y aprender de los éxitos y los fracasos recién obtenidos para beneficio de las siguientes iteraciones.
Mirar hacia atrás para moverse hacia adelante
Norm Kerth en su libro “Project Retrospectives: A handbook for Team Reviews” establece que las retrospectivas son un ritual que se celebra al final de cada proyecto para aprender de la experiencia y planear cambios para el siguiente esfuerzo. En Agilmática el “proyecto” se desglosa en múltiples mini‑proyectos de muy corta duración y con metas pequeñas y alcanzables; así entonces el ritual ser repite al final de cada uno de estos mini‑proyectos (iteraciones). En Scrum se repite cada 2 o 4 semanas y en XP cada 7 días. Kerth propone los siguientes cuestionamientos:
- ¿Que hicimos bien que si nos discutimos podemos olvidar?
- ¿Que aprendimos?
- ¿Que podemos hacer distinto la siguiente vez?
- ¿Que cosas aún nos intrigan?
Con la práctica de la retrospectiva, Agilmática busca aplicar siglos de experiencias en otras disciplinas que ven sus trabajos constantemente mejorados por el trabajo pasado. Las metodologías ágiles no solo reconocen la importancia y el valor de este aprendizaje sino que lo obligan frecuentemente y de manera formal. Henrik Kniberg en su popular libro “Scrum and XP From The Trenches” establece que la retrospectiva es la segunda más importante reunión de Scrum (la primera siendo la ceremonia de planeación).
La repetición es la forma más efectiva con que podemos someter al cerebro a aprender; las conexiones sinápticas del cerebro se construyen y fortalecen con la repetición; entonces las más veces que un desarrollador de software haya participado en ceremonias retrospectivas la más experiencia formal que ha adquirido. He ahí el verdadero valor de la experiencia en agilmática.
Entiéndase que no solo estamos hablando de la experiencia de escribir código, estimar requerimientos o dibujar clases con UML; es igualmente importante la experiencia obtenida de la mejora del proceso de desarrollo, de la interacción entre los integrantes del proyecto, de cómo evitar “pulgas” y su propagación; y lo que es más importante la gratificante experiencia de entregar, frecuentemente, software valioso que funciona.
Es recomendable que todo equipo ágil cuente por lo menos con un desarrollador experimentado que haya adquirido su experiencia como resultado de haber participado repetidamente en muchas retrospectivas; las probabilidades de éxito se aumentan de manera considerable al contar con éste elemento.
No podemos concluir un documento como éste sin citar uno de los principios originales del Manifiesto Ágil:
“En intervalos frecuentes, el equipo reflexiona como hacerse más efectivo y luego afina y ajusta su comportamiento correspondientemente.
