En Febrero del 2001 un puñado de las más influyentes mentes de la ingeniería de software moderna se reunieron en un resort en Utah y discutieron durante 3 días la necesidad de adoptar mecanismos más ágiles para el desarrollo de software. 17 fueron los signatarios originales de lo que hoy se conoce como el "Agile Manifesto". A esa reunión asistieron representantes de varias metodologías en uso al momento (DSDM, Scrum, XP, Desarrollo adaptivo, entre otras). Las conclusiones resultado de este "mind-meld" quedaron plasmadas en una declaración de principios que a la fecha establece la base para desarrollar software exitosamente de forma rápida y que da valor a los que pagan el software.
